El silencio es sabio

Muchas veces es mejor callar que ofender.  Tenemos que ser prudentes, cuando expresamos nuestras opiniones, en especial con personas fanaticas, que siempre creen que tienen la razon. Se dice que en reuniones en grupos, no se debe hablar ni de politica, ni de religion, ni de razas, esto no lo ensenaban antes, nuestros padres.

La prudencia es una de esas virtudes, de las que apenas se habla y que sin embargo, resulta ser una clave, en el dificilisimo arte de ordenarnos rectamente, en nuestra relacion con el projimo.

No nacemos prudentes, pero debemos hacernos prudentes, por el ejercicio de  la virtud, y esto no es tarea  facil.  El pensamiento puede descarriarse, como se descarria la voluntad, porque estan expuestos a las mismas pasiones y a los mismos condicionamientos.  Pensar bien, exige una gran atencion, no solo sobre las cosas, sino principalmente, sobre nosotros mismos.

Hay que saber estar atentos, sobre las razones, pero mucho mas sobre nuestras pasiones, que son las que os impulsan al error.  Porque las personas solemos errar, por precipitacion, en nuestros juicios, afirmando cosas, que la razon no ve claras, pero que estamos impulsados a afirmar como desahogo, de nuestras pasiones.  QUIEN NO SABE CONTROLAR SUS PASIONES, TAMPOCO SABRA CONTROLAR SUS RAZONES Y SE HARA RESPONSABLE MORALMENTE,DE SUS ERRORES.

La razon, es la que ha de regir nuestra conducta, y esta razon debe estar basada en la verdad y por eso la prudencia, es la primera de las virtudes cardinales.  Pero la verdad requiere tener sosegada el alma, para sosegar la mente, con sus objetivos para razonar.

Cuando se trata de relaciones sentimentales, a veces el callar es un arma de doble filo, porque puede demostrar apatia, falta de atencion e indiferencia.  En eso hay que tener un equilibrio, y pensar antes de actuar en determinada forma, para eso no hay reglas fijas, lo mejor es seguir la voz del corazon.fin MF.